En un procedimiento TLIF o PLIF, el cirujano trabaja a través de un corredor de unos pocos centímetros de ancho, con la raíz nerviosa saliente justo en el borde del canal de trabajo. No hay una línea de visión directa para confirmar la posición de la jaula: el cirujano lee el arco en C una y otra vez, confiando en que lo que